Mostrando entradas con la etiqueta Halloween. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Halloween. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de noviembre de 2010

La Leyenda de Jack-o-lantern


Los antiguos pueblos celtas, llegado el final de Octubre, solían celebrar una gran fiesta para conmemorar "el final de la cosecha" , bautizada con la palabra gaélica de Samhain. Significa etimológicamente ‘el final del verano’. Esta fiesta representaba el momento del año en el que los antiguos celtas almacenaban provisiones para el invierno y sacrificaban animales. Se acababa el tiempo de las cosechas y a partir de entonces los días iban a ser más cortos y las noches más largas. Los celtas creían que en esta noche de Samhain (hoy noche de Halloween), los espíritus de los muertos volvían a visitar el mundo de los mortales, así que encendían grandes hogueras para ahuyentar a los malos espíritus. Era la fiesta nocturna de bienvenida al Año Nuevo. La costumbre era dejar comida y dulces fuera de sus casas y encender velas para ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y el descanso junto al dios Sol, en las Tierras del Verano.

Al parecer, los celtas iban recogiendo alimentos por las casas para las ofrendas a sus dioses. Rituales que, posiblemente, inluyeran algún que otro sacrificio humano y para los que preparaban un gran nabo hueco con carbones encendidos dentro, representando al espíritu que creían que les otorgaba poder. En esa mágica noche de rituales, la noche de Samhain, se abría la puerta al más alla y los vivos y los muertos tenían la oportunidad de poder comunicarse.

La tradición es recogida por los europeos en especial los de origen céltico, quienes tradicionalmente ahuecaban nabos y en su interior ponían carbón ardiente para iluminar el camino de regreso al mundo de los vivos a sus familiares difuntos más queridos dándoles así la bienvenida, a la vez que se protegían de los malos espíritus.

Con posterioridad, los pueblos celtas serían romanizados -siempre con alguna excepción como es el caso de Irlanda- y, a pesar de que la religión de los druidas llegó a desaparecer, el primitivo ‘Samhain’ logró sobrevivir conservando gran parte de su espíritu y algunos de sus ritos.

La fiesta pagana se cristianizó después como el dia ‘de Todos los Santos’ (la traducción en inglés es, “All Hallow´s Eve”, de ahí la expresión actual de ‘Hallowe’en’).

Los irlandeses , entre otros pueblos de origen celta recogerán la tradición festiva de la noche de Samhaim, el 31 de Octubre desde el año 100 d.C.

A mediados del siglo XVIII, los emigrantes irlandeses empiezan a llegar a América. Con ellos llegan su cultura, su folclore, sus tradiciones, su noche de Samhain... utilizarán las calabazas-mucho más grandes y fáciles de ahuecar- en lugar de los nabos. En un primer momento la fiesta sufre una fuerte represión por parte de las autoridades de Nueva Inglaterra, de arraigada tradición luterana. Pero a finales del siglo XIX, los Estados Unidos reciben una nueva oleada de inmigrantes de origen céltico. La fiesta irlandesa entonces, se mezcla con otras creencias indias y en la secuela colonial, el Halloween incluye entre sus tradiciones la conocida leyenda de Jack-o-lantern, y bautizaron a la calabaza como “Jack el que vive en la lámpara” o, como se conoce actualmente, “Jack O’Lantern". Esta leyenda tiene su origen un irlandés taciturno y pendenciero llamado Jack, quien una noche de 31 de Octubre se tropezó on el mísmisimo diablo. Desde entonces comenzó a extenderse la leyenda negra de Jack-o-lantern;

Además de esta leyenda en la noche de Hallowen es tradición el contar historias de fantasmas (telling of ghost stories) y la realización de travesuras (mischief-making), bromas (fortunes) o los bailes tradicionales. La gente comienza a confeccionar disfraces (disguises) o trajes para Halloween (Halloween costumes).
La leyenda negra de Jack

En una lejana noche de Brujas, un pendenciero irlandés con fama de borracho, llamado Jack, tuvo la mala fortuna de encontrarse con el diablo en una taberna. A pesar del alcohol ingerido, Jack pudo engañar al diablo ofreciéndole su alma a cambio de un último trago. El diablo se transformó en una moneda para pagarle al camarero, pero Jack -harto tacaño- rápidamente lo tomó y lo puso en su monedero (que tenía grabado una cruz), así que el diablo no pudo volver a su forma original y Jack no lo dejaría escapar hasta que le prometiera no pedirle su alma en 10 años. El diablo no tuvo más remedio que concederle su reclamación.

Pasado el plazo de los diez año, Jack se reunió con el diablo en el campo. El diablo iba preparado para llevarse su alma pero Jack pensó muy rápido y dijo: Iré de buena gana, pero antes de hacerlo, ¿me traerías la manzana que está en ese árbol por favor? El diablo pensó que no tenía nada que perder, y de un salto llegó a la copa del árbol, pero antes que se diese cuenta, Jack rápidamente había tallado una cruz en el tronco. Entonces el diablo no pudo bajar y él le obligó a prometer que jamás le pediría su alma nuevamente. Al diablo no le quedó más remedio que aceptar.
El alma en pena de Jack el irlandés

Jack murió unos años más tarde, pero no pudo entrar al cielo, pues durante su vida había sido golfo, borracho y estafador. Pero cuando intentó entrar, por lo menos, en el infierno, el diablo tuvo que enviarlo de vuelta, pues no podía tomar su alma (lo había prometido). ¿A dónde iré ahora? Preguntó Jack, y el diablo le contestó: Vuelve por donde viniste. El camino de regreso era oscuro y el terrible viento no le dejaba ver nada. El diablo le lanzó a Jack un carbón encendido directamente del infierno, para que se guiara en la oscuridad, y Jack lo puso en una calabaza que llevaba con él, para que no se apagara con el viento.

En otras versiones en vez de calabaza es un nabo el que sirve de el tenebroso candil a Jack.

Así pues, Halloween, se convierte en una noche con aura de débil misterio, brujas, fantasmas, duendes, espíritus, pero sin que se pierda el ánimo festivo y el buen humor. Una noche de dulces, bromas, disfraces y películas de terror, perdidos ya los miedos atávicos de los viejos ancestros irlandeses.

Fuente: arquehistoria.com

viernes, 22 de octubre de 2010

Truco o trato


El 31 de octubre al anochecer, Halloween entra en su apogeo. Una de las costumbres más arraigadas la noche de Halloween entre los niños y no tan niños es disfrazarse, cuanto más terrorífica y esperpénticamente mejor, y recorrer las calles al asalto de las casas del barrio. Las pandillas de niños van por la calle con sus calabazas, llaman a las puertas y cuando el inocente visitado abre la puerta, lanzan el grito unánime "¡truco o trato(!trick or treat). La tradición exige que el inquilino de la casa ceda a este terrible chantaje, regalando a los niños todo tipo de dulces y golosinas de Halloween, haciendo, pues, trato (treat) con ellos. De no obrar de esta manera, el vecino moroso se expone a las temibles travesuras (tricks) de los chiquillos disfrazados de esqueletos, zombies, vampiros, momias o brujas.

Esta costumbre, trick or treat, debe su origen a la persecución de los protestantes contra los católicos en la Inglaterra de los siglos XVI y XVII.

Como consecuencia de estas persecuciones, el rey protestante James I y su Parlamento fueron víctimas de un intento de atentado pero el plan fue truncado cuando Guy Fawkes uno de los conspiradores, posteriormente ejecutado, habló bajo la presión de los verdugos y traicionó a sus compañeros.

El hecho dio lugar a una fiesta de carácter burlesco, en que pandillas de luteranos que protegían su identidad bajo máscaras lúgubres, celebraban la fecha del descubrimiento de la traición visitando los hogares católicos y exigiendo a sus acobardados moradores cerveza y pasteles. La amenaza, se hizo popular muy pronto: "Trick or Treat". De esta manera el "Día de Guy Fawkes" llegó a América con los primeros colonos, se trasladó al 31 de octubre y se unió con la fiesta de Halloween.

Fuente: halloween.com.es

lunes, 18 de octubre de 2010

Origen de Halloween


Algunos historiadores han rastreado el origen de Halloween hasta los celtas de la Europa Medieval. Los celtas de Irlanda, Inglaterra y Francia dividían su año en mitades: La “mitad de luz”, consiste aproximadamente de los meses de la primavera y el verano, cuando los días son más largos y las noches más cortas. Y la “mitad oscura”, consiste aproximadamente de los meses de otoño e invierno cuando los días son más cortos y las noches son más largas. Los celtas celebraban el final de la mitad de luz del año con el festival de “Samhain” (se pronuncia Sa – uen), el cual se observaba durante el ciclo lunar de octubre/noviembre. Después de la conquista romana de Inglaterra, los celtas británicos adoptaron el calendario Juliano y asignaron el día 1o de noviembre como el día de Samhain.

Disfraces y golosinas eran parte tradicional de la celebración celta. Y mientras que Samhain comenzó como un estricto festival celta, es probable que aspectos de la religión romana hayan sido incorporados en su observancia a lo largo de los cuatro siglos de gobierno romano en Inglaterra (43 – 410 AD). Por ejemplo, Pomona era la diosa romana de los árboles frutales y jardines. Su símbolo era una manzana. Algunos expertos creen que esto explica cómo se asociaron manzanas acarameladas, y el sacar manzanas con la boca de un barril con agua con Halloween (como Samhain fue más tarde rebautizado – ver abajo).

Halloween – Origen - De Pagano a Cristiano
Otros historiadores han rastreado el origen de Halloween hasta la perdurable tradición antigua de celebrar las vidas de los mártires cristianos en el aniversario de sus muertes. Cuando el Papa Bonifacio IV re-consagró el Panteón en Roma, el 13 de mayo del 603 AD, rebautizándolo “Iglesia de Santa María y los Mártires,” estableció ese aniversario como un día de celebración en recuerdo de todos los mártires de la Iglesia. Más tarde, el Papa Gregorio III cambió la fecha de la conmemoración al 1o de noviembre, cuando dedicó una capilla en la Basílica de San Pedro a “todos los santos.” El 1o de noviembre se convirtió en el Día de Todos los Santos, conocido también como “All Hallow's Day,” (Día de Todos los Santificados). La noche anterior pasó a ser la noche de Todos los Santificados “All Hallow's Eve” (siendo “Halloween” la contracción coloquial de esa frase).

A medida que la cristiandad se expandía a través del mundo, las fiestas paganas o se cristianizaban o eran olvidadas. Samhain fue absorbida por Halloween. Disfraces, presentes y juegos, como el sacar manzanas con la boca de un barril con de agua fueron preservados, incorporados dentro de la nueva fiesta. Ellos permanecen como una parte de la celebración de Halloween hasta hoy, muchos siglos después.

Halloween – Origen - De lo Sagrado a lo Secular, de lo Secular a lo Pagano
El origen de Halloween como celebración secular en muchas partes del mundo se remonta a la rica herencia cristiana de Europa. Imperios europeos conquistaron la mayor parte del mundo en los siglos que siguieron a la Era de la Exploración, permitiéndoles exportar su fe cristiana y festivales al resto del mundo. Con la Iluminación en el siglo XVIII, el secularismo se arraigó en Europa y se extendió a sus colonias en el exterior. Celebraciones cristianas como la Navidad, la Semana Santa, y Halloween fueron secularizadas en muchas partes del mundo. La celebración de la resurrección de Jesucristo fue suplantada en la cultura popular por el conejito de Easter. “Trick-or-treating,” (o el pedir golosinas), eclipsó el pío respeto por los mártires cristianos.

Fuente: allaboutpopularissues.org